Thursday, May 14, 2009

Imperium: la épica expande su manto musical sobre la Ciudad de México


Existen aún en nuestro país pocas bandas musicales que se interesen por géneros que por decirlo de alguna manera, no recaen en los gustos generales del público mexicano. Desde los Festivales sesenteros en Avándaro, el rock en México ha supuesto un género que a través de figuras como Three Souls in my mind, después conocida como el TRI, Tinta Blanca y el Ritual inauguraban un estilo urbano endémico, que dejaba atrás al rockabilly que había plagado de covers de Paul Anka, el mercado musical de los años sesenta.

Sin embargo, el surgimiento de un movimiento netamente roquero en México que desecadenara hacia los años ochenta, la aparición de agrupaciones como Maná, Caifanes, Café Tacvba y La Maldita Vecindad, La Barranca o Santa Sabina no significaba que para otros géneros vinculados al eterno resplandor negro del blues, el territorio azteca no fuera hostil. Al contrario, puede decirse que con dificultad, los géneros del punk, el metal y el grunge rozaron el gusto del rock mexicano.

En el caso específico del metal: estilo que se cubre de muy diferentes tintes, complejidades sinfónicas y melódicas que no desmeritan en lo absoluto a los maestros del ars nova y el ars antiqua, la música culterana del Antiguo Régimen y sus tentativas de vanguardia hacia el siglo XIX con el Romanticismo, cabe decir que hasta la fecha, el metal ha sido un terreno muy poco explorado en nuestra tierra, pese a que algunas bandas de rock alternativo -aún el más popular en México- incorporen ciertos toques metálicos en sus canciones.

Culturalmente, la falta de una tendencia musical del metal en México, podría deberse a factores económicos y sociales sumamente diversos; entre ellos algo muy importante es el dominio de la empresa del entretenimiento básicamente monopólica por parte de Televisa desde los años 50 y de alguna manera hoy dividida entre Tv Azteca y la anterior. Si se recuerdan los años ochenta en nuestro país con esos domingos nocturnos con Raul Velazco, dándoles pataditas de la suerte a cuanto grupo prefabricado se hacía, en esos años en lo particular podrían ser considerados como aquellos en los que verdaderamente se descubrió a la empresa musical como un negocio. Si la gran mayoría de la población estaba entonces comprando LP’s de Timbiriche, Flans, Pandora y Fresas con Crema ¿qué espacio quedaba para las culturas de choque? Obviamente, en horarios familiares y morales que se habían construido con el sueño Mexicano de Miguel Alemán y Azcárraga, ninguno.

Así pues aunque el camino es arduo y falta aún por recorrer y ya con diversos espacios de culturas alternativas, el metal poco a poco ha dio ganando terreno al menos en ciertos ámbitos que le colocan frente a frente con grandes agrupaciones internacionales de calidad indiscutible. Por ejemplo dentro del género de Rock Gótico, bandas como Anabantha han traído a territorio mexicano la combinación mágica de las voces guturales con delicados brotes operísticos en letras lánguidas y oscuras; dentro del rock progresivo, existe un ejemplo extraordinario en Ágora, agrupación que brinda la posibilidad al escucha, de crearse ambientes diversos con cada una de sus canciones de palabras que remueven…

Sin embargo, quizá algo de lo más novedoso dentro del ámbito del la escena del metal mexicano y apenas en el inicio de lo que esperamos sea una carrera llena de éxitos, aparece la primera banda de metal vikingo: IMPERIUM. Esta banda, maravillosa no solamente por el talento que desbordan sus músicos, sino también por lo jóvenes que son, trata en sus canciones temas épicos de batalla, que sin dejar su base en el black y folk metal, continúa recordando los inicios y las temáticas paganas de la banda pionera, Bathory.

El cuarteto de IMPERIUM, así pues, conformado por Bejamín Arzate (batería), Vernon Eden (voz/guitarra), Jorge Salomé (Voz/Guturales/Bajo), Gonzalo Oaxaca (guitarra), ya con un demo grabado en estudio y con planes de realizar un EP para este año, tendrá este próximo fin de semana la oportunidad de abrir el concierto de una de las bandas más prolíficas del metal vikingo: Amon Amarth, en el espacio underground del Circo Volador.



Esperamos para nuestros lectores, sea esta una invitación abierta a seguirle la pista a estos músicos locos y amigos nuestros que seguramente seguirán dando a nuestros oídos, material para analizar y para aquellos que gusten de las prácticas colectivas clásicas del ritual del metal, para headbangear y armar el slam en cuanta ocasión se presente.

The Hatter & The Doll






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